La evaluación de la conformación de la vaca, ayuda a la utilización y programación correcta de los toros en el hato.
Esta clasificación se basa en el sistema lineal, que describe los extremos de las características fenotípicas de la vaca y otorga una puntuación a cada parte de ella.
Existen dos tipos de escala; la que va de 1 a 9, que se utiliza en Colombia, y la de 1 a 50. En ambas, dichos extremos tienen una calificación equivalente.
Se tienen en cuenta características estándares como: estatura, profundidad corporal, ángulo del anca, ángulo de la pata, ángulo de la pezuña, ligamento anterior de la ubre, altura y amplitud de la ubre posterior, ligamento central, profundidad de la ubre, tamaño y colocacion de los pezones. Y las opcionales amplitud de pecho y angularidad.
Se otorgan los siguientes puntajes: 90-100, excelentes; 85-95, muy buena; 80 - 84, más que buena; 75 - 79, buena; 65 - 74, deficiente; y menos de 64, pobre.